viernes, 21 de marzo de 2014

Falda en microfibra


Materiales

300 g de microfibra de Hilados LHO en verde, uva y bordó.
Aguja de crochet número 7.

Tejer un aro de punto cadena de la medida de la cadera.
Vuelta 1: verde. Toda en punto vareta.
Vuelta 2: verde. 3 varetas juntas, un punto cadena. Saltear tres puntos de base. Repetir.
Vuelta 3: uva. 3 varetas juntas, dos puntos cadena. Repetir.
Vuelta 4: bordó. 3 varetas juntas, dos puntos cadena. Repetir.
Vuelta 5: bordó. 4 varetas juntas, dos puntos cadena, tres varetas juntas, dos puntos cadena. Repetir.
Vuelta 6 y 7: verde. 4 varetas juntas, dos puntos cadena. Repetir.
Vueltas 8 y 9: uva. Todas punto vareta.
Vuelta 10: bordó. 3 varetas juntas, un punto cadena. Repetir.
Vuelta 11: bordó. 3 varetas juntas, dos puntos cadena. Repetir.
Vueltas 12 y 13: verde. 4 varetas juntas, dos puntos cadena, tres varetas juntas, dos puntos cadena. Repetir.
Vueltas 14 y 15: uva. Igual a las 12 y 13.
Vuelta 16: toda punto vareta.
Dar vuelta la prenda. Tejer en la cintura dos vueltas de medio punto en color bordó. 
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martes, 18 de marzo de 2014

Los colores de Salta


Algunos lo experimentan al gritar un gol. 
Otras al comprarse una  linda cartera. 
Muchos al comerse un conito de dulce de leche con los ojos cerrados o una pizza de parados en la calle Corrientes.
Todo ese éxtasis yo lo experimento en las ferias artesanales de Salta.
Esta vez fui al...





Una vieja casona que no puede ser más bella





Me emociona ver en cada artesanía el cariño y profesionalismo puesto por cada artesano. 
Me produce admiración ver cuál es su técnica y descubrir cuánto tiempo le ha dedicado a su trabajo. 
Así encontré unos almohadones tejidos, cada uno con etiqueta y el nombre de quien lo tejió!




Unas ídolas Nilda Liendro y Vitalia Yapura!





Algunos de estos ya están en mi sillón






Y estos ya están en mis cadeiras.







Pero afuera del mercado, en frente, también encontré bellezas, a las que no me pude resistir.










Mantas, una de las cuales ya está en mi living












Gorro super colorido







Y mi pregunta al espejo: No estoy un poco grande para estas cosas?
























Ma sí! Yo me lo compro!




























Bordados, tulmas y más tulmas!!!





Y, por supuesto, la comida de Salta no se queda atrás.




Cómo olvidarme de las empanadas de charqui de Doña Salta.








Y del dulce de cayote






Salta. 

Ciudad de lanas, colores y sabores inolvidables.

Gracias Salta por recibirme siempre tan bella. 



Y gracias Familia Fainguersch por tanto cariño y hospitalidad!!!










viernes, 7 de febrero de 2014

Mi lindo San Martín de los Andes











Años noventa.

Como joven veinteañera me enamoré de una ciudad chiquita, con mil postales, con identidad patagónica, madera, lagos, montañas, álamos, flores, nieve. Todo bonito. En verano y en invierno.




Fueron varios los años que la visité, logrando sentir que conocía todos sus secretos.
Allí me conecté, o reconecté, mejor dicho, con mi parte creativa del tejido.
Un día, creo que en 1994, inspirada en esta ciudad, tejí una campera con flecos que terminaban en bolitas de madera. Un suceso. Todos tenían un comentario para hacer al respecto y casi diría que fue el inicio de lo que es mi presente tejedor. (Ya encontraré esa foto para mostrar).

Y hoy, varios años después, volví a San Martín.






Para aprender algunas otras actividades









Insistir en las mismas de siempre








Aprovechar el frío para lucir mis creaciones






Enamorarme de una fila de canoas en Quila Quina





Castigarme con una merienda






Detenerme en el Cerro Bandurrias para escuchar el viento, que hace a las ramas chocarse entre sí.





Y también para dar clase!!!!!!




Esta vez llegué con una bolsa enooooorme de tejidos, todos hechos con lo mejor de mí. Y un grupo de gente convocado por Graciela Fortino, de Meli Lanas, esperaba en la Biblioteca 9 de Julio a que le enseñe todo lo que hay para tejer en esta temporada 2014. 











Hicimos magia con rectángulos tejidos en crochet o dos agujas: desde gorros y sacos con capucha, hasta zapatitos, pantuflas y mitones. También alamares, tapado circular y la técnica del crochenit. Todo sencillito y accesible el temario 2014. (Gracias Doña Cata por tus fotos!)


Y pasó lo que nunca antes:
Tanto nos entusiasmamos que se hicieron tres horas de clase!!!!
Fue mucha alegría, anécdotas, consejos compartidos entre todas, fotos, merienda. Siempre que nos juntamos tantas tejedoras termina pasando lo mismo. Nos sentimos como niñas en un recreo de escuela!
Y terminamos yéndonos, sólo porque afuera había familia y gente que se preguntaba por nuestra suerte.
Salí feliz.
Llena de energía por tanto cariño recibido de todas las sanmartinenses. Fue una verdadera fiesta!!
Gracias. Mil gracias, San Martín de los Andes.
Tantos años y me seguís sorprendiendo!


lunes, 27 de enero de 2014

Tejer en Villa La Angostura

Qué no se ha dicho de Villa La Angostura. Pocos lugares los hay mas bellos. 
Brazos del Nahuel Huapi por todos lados. Una postal allí donde se pongan los ojos.


Un centro lleno de flores, en vez de embotellamientos.








Un muelle para dejar perder la vista y la conciencia




Hasta los chicos se olvidan de quejarse por tener que ayudar.





Todo es tan lindo, que casi, casi que envidio a Isabel Perón por haber estado presa en El Messidor



Esa araucariaaaaaa!!!!!






Y por supuesto, qué puedo comer estando La Angostura? Se, se, se. Una esplendida truchita!!!





Cómo será que hasta la lanería-boutique-mercería de la ciudad es un primor. 
Aquí esta Ayleen,y las chicas que me esperaban ansiosas para tejer y aprender todo sobre la temporada de tejido 2014.



Me creerias que hicimos gorros, mitones y hasta medias sólo con rectángulos? Acá la foto la guardamos para más adelante. 


Y también se coparon las chicas con el crochenit, que aprendieron rapidísimo y con todo entusiasmo.











Mil gracias Ayleen, de la mano de Maria Emilia y a todas sus chicas que trabajaron con tantas ganas. 
Vamos por mucha más Patagonia!!!!!

sábado, 30 de noviembre de 2013

Crónica de una lámpara restaurada


De los regalos que recibí cuando me casé, debo confesar que cada vez son menos los que van quedando. Un poco por el desgaste lógico, otro poco por la habilidad destructiva de algún miembro de la familia. 
Hete aquí que el mío fue un casamiento de los noventa, con regalos noventosos, por supuesto. 
Una bella lámpara de pie de hierro y pantalla cónica, de forma triangular, logró mantenerse vigente gracias a mis aportes de pintura color crudo y un obligado cambio de pantalla por otra de forma cilíndrica. 
Hoy si no tenés una pantalla con esta forma de tambor NO ESSIIISSSTIIISSS!!!!!!
Hechos entonces los cambios necesarios, pude pasar a mostrarla con orgullo.

En forma apaisada




En forma vertical



Pero claro. Esto no iba a ser así de sencillo.

Sobrina intrépida de dos años se encarga de terminar con mis sueños de tener una casa con un rincón que parece terminado y aggiornado a los tiempos corrientes.


Habrá soñado con trepar hasta la cúspide?




 La cuestión es que la cúspide terminó estrellada contra el piso



¿Y ahora quién podría ayudarme?

Viendo que el Chapulín Colorado tardaba en aparecer, debí procurarme la ayuda por mis propios medios. 
¿Vieron esos puchitos de lana que guardamos, pero que sabemos que no vamos a poder hacer nada? Tener un hermoso ovillo de Pécora o de Lecco de Hilados LHO no nos permite pensar en un proyecto completo. Salvooo... que el proyecto sea un simple y pequeño rectangulito de punto jersey!

Tomé mis agujas número 8 y... TARAAAAAANNNNNNN!!!!!! 
¡No contaban con mi astucia!




Aunque se ve por dentro, el destrozo ya no se ve por fuera. ¡Juro que la trama de la lana tapa todos los orificios!







 Ahora sí mi rincón está como para ser mostrado.






Hasta aproveché para colocarle estas hermosas esferas que me regalaron en mi última clase en Mar del Plata.






Y ahora, ya resuelto el problema, cómo no permitirle a esta pequeña que siga explorando la casa de la tía?

"Pepe: ROMPÉ!"